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LAS ORIGENES

Todo comenzó cuando un equipo de diseñadores y de especialistas de instrumentos de a bordo destinados a la aeronáutica se unieron para llevar a cabo un proyecto: crear unos relojes perfectamente adaptados a un uso profesional. Su objetivo era seguir la gran tradición relojera suiza y satisfacer al mismo tiempo las exigencias de unos hombres que se enfrentaban a situaciones extremas. En la actualidad, astronautas, pilotos, submarinistas o incluso desminadores, utilizan los relojes BELL & ROSS como una herramienta al servicio de sus misiones.

LA BÚSQUEDA DE LO EXTREMO

En algunas profesiones hay que soportar temperaturas extremas, sufrir violentas aceleraciones o resistir a presiones peligrosas. BELL & ROSS estudia estas situaciones extremas con las personas que las viven: astronautas, pilotos, desminadores, submarinistas. Para estos profesionales, un reloj no solo debe ser una herramienta al servicio de sus misiones, sino también un aliado en todo momento.

LA UNIÓN DE COMPETENCIAS

Para lograr que un reloj responda perfectamente a las expectativas de las personas que lo utilizan, BELL & ROSS reúne a especialistas cuya experiencia se complementa. Usuarios profesionales, diseñadores, ingenieros y maestros relojeros aúnan sus competencias y su experiencia con un único objetivo –crear un reloj utilitario- y una máxima: que lo superfluo nunca desplace a lo esencial.

LA FUNCIÓN CREA LA FORMA

Los relojes BELL & ROSS, diseñados para profesionales que exigen una fiabilidad óptima, cumplen cuatro principios fundamentales: legibilidad, funcionalidad, precisión y estanqueidad. Por ello, cada detalle tiene su razón de ser, su función. Un rigor técnico que se traduce en unas líneas puras y en una elegancia intemporal.

4 PRINCIPIOS DEL DISEÑO

  • LEGIBILIDAD
  • FUNCIONALIDAD
  • ESTANQUEIDAD
  • PRECISIÓN

EL ARTE DE LA ALTA RELOJERÍA SUIZA

Los maestros relojeros de Bell&Ross ponen a punto, montan y realizan los últimos ajustes de los relojes en la unidad de producción de La Chaux-de-Fonds, en Suiza. Todo su arte se revela en la precisión de las mediciones, en el rigor de los controles y en el cuidado que se pone en cada etapa de trabajo, sea cual fuere la complejidad mecánica del reloj.

EL MOVIMIENTO MECÁNICO

El movimiento mecánico, que es el motor del reloj, supone todo un reto técnico: en un espacio infinitamente limitado, debe crear un movimiento perpetuo, preciso y fiable. Compuesto por cientos de piezas montadas, ajustadas y minuciosamente probadas por el maestro relojero, garantiza una reserva de marcha de varios días gracias al movimiento de la muñeca. Este “órgano vivo”, obra maestra de ingenio, simboliza por sí solo varios siglos de innovación técnica y de pericia relojera.

UNOS RELOJES EXCEPCIONALES

Cada reloj BELL & ROSS constituye una pieza excepcional con un mecanismo de gran complejidad y de alta precisión, que contribuye día tras día a la conquista del cielo, de la tierra y del mar. Tres magníficos guarda tiempos marcaron la historia de la marca y se convirtieron en referentes tanto por su sofisticación mecánica como por el desafío técnico que representaron.

LAS REFERENCIAS PROFESIONALES

Astronautas, pilotos aeronavales, policías de élite, pilotos de carreras, submarinistas o incluso submarinistas-desminadores, utilizan los relojes BELL & ROSS como una herramienta al servicio de sus misiones.